













Punto de vista. Por Carlos Bello - Periodista nacido en Valladolid y madrileño por adopción. Madrid es una musa que inspira a sus trovadores
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía y Tribunal no es sólo un trayecto del metro de Madrid. Del mismo modo que Madrid, perdónenme, no es sólo una ciudad. De Ismael Serrano a Joaquín Sabina, son muchos los autores que en las últimas décadas han rendido tributo en sus letras a un lugar que para tantos gallegos, andaluces o castellanos (no todos somos gallegos, no) siempre significó la libertad, la oportunidad de una vida mejor, el “Nueva York español”.
Nadie y todos
Hoy, la ciudad de la que nadie es y todos son al mismo tiempo, la Madrid multicultural y cosmopolita, puede explicar sus historias mediante canciones. Del ya desaparecido ambiente de prostitución y travestis del Paseo de la Castellana que pintaba Javier Álvarez en “Piel de pantera” al testimonio que, hace casi dos décadas, dejó el tránsito de la emigración española a la extranjera en “Africanos en Madrid”. Y de la llegada de las tropas franquistas a la ciudad en 1939 en la sabinera y preguerracivilista “De purísima y oro” al amor declarado que le regaló Joaquín a la todavía gris Madrid de “Pongamos que hablo de…”
Y es que (ya, esto no es ninguna sorpresa) ha sido precisamente Joaquín Sabina el autor que más y mejor ha sabido retratar las calles y gentes madrileñas. Pero, sobre todo, las calles. Su historia es la historia del mejor publicista que tendrá nunca el Ayuntamiento de la ciudad y ambos lo saben. Aquel mítico sótano que hoy ya no existe, La Mandrágora (Cava Baja, 42), en la que el andaluz se (mal) ganaba la vida -junto a Javier Krahe y Alberto Pérez- animando con sus letras a un personal que acababa de salir de los años negros, escuchó por primera vez al que terminaría por convertirse, tiempo después, en el himno extraoficial de Madrid. Veinte años más tarde, y cansado de tocarla allá donde iba, el flaco de Úbeda decidió sustituirla por la excepcional “Yo me bajo en Atocha”. Sí, ese “ombligo ferroviario”, que dice una amiga, donde todos los madrileños se bajan alguna vez, y donde todos los que no pisaron nunca más Madrid se bajaron en 2004.
Madrid, también es, claro, el “Pasaba por aquí” de Luis Eduardo Aute, la “Gran Vía” de Javier Ruibal, el “Kilómetro Cero” de Ismael Serrano, la urbe donde se podía ver una de Godard en los cines Alphaville (ya sólo existen en “Ya nada es lo que era”) o el metro de “Recuerdo”, donde uno podía reencontrarse con aquel amor que hoy dice que ya no te reconoce. En fin, tristezas. Aunque sí, supongo que la primavera sabe que se la espera aquí.
¿Que por qué Madrid aparece tanto en las canciones? Pues mira, no lo sé.
Vía lagaceta.com
Ana me manda el siguiente mail:El cantautor Carlos de Abuín compuso esta canción a partir de unos versillos que escribí hace unos años. En este video podéis escuchar esta canción, dedicada a Madrid, en directo en la sala Galileo Galilei con un montón de fotos de Madrid que están publicadas en este blog.
En Madrid puedes encontrarte con un alcalde rodeado de periodistas que recibe a un actor que baja de una carroza...
... o a un cura cuyo paso veloz está limitado por la estrechez de su sotana (mientras sujeta un paraguas)...
... o un catastrofista...
... o una viejecita castiza en medio del Rastro...
... o un abuelo que apenas puede con una gran caja...
Robert es uno de los mejores fotógrafos de nuestra ciudad. Sus fotos son originales, bellas, rotundas, emocionantes y de una gran calidad. Me encanta la fotografía de ese autobús rojo que parece un espectro atravesando Madrid. Y todas las puestas de sol que retrata. Podéis visitar sus fotos aquí. Gracias Robert por pasarnos estas fotos!
Desde Sanchinarro....
Puesta de sol...
Puente del Parque Juan Carlos I



Chema, no tengo palabras, vaya pedazo de fotos desde el Pº Recoletos, 16. 8ª Planta. ¡gracias amigo! por cierto, si no conoces a Chema Lara, pásate por www.chemalara.comAllá arriba nos esperaba Bustamante, que incluso nos cantó en directo. Un chaval muy majete que recordó sus comienzos como obrero en Cantabria, por lo que no le había extrañado eso de ponerse un casco para subir.
Estuvimos alrededor de dos horas a 250 metros de altura, y la verdad es que imponía mirar por las ventanas y ver todo Madrid. Lástima que en las fotos no se refleje bien lo que mis ojos avistaron. La estación de Chamartín, el Pirulí, la Plaza de España, el edificio de Telefónica, la Castellana... se veía absolutamente todo.

Robert nos envía una foto que parece un óleo del skyline de Madrid desde el nuevo Pau de Sanchinarro. Gracias Robert!
Marjorie nos envía "una foto del Excelsior, en Vallekas, el cine del que habla Ismael Serrano en la canción de Sesión Continua, que por lo que creo es una de las que más te gustó del disco de primeras ... allí sigue el cartel, junto con el del gimnasio y el super ...." ¡Gracias Marjorie!
Marjorie nos envía una serie de imágenes que según sus palabras "son más bien escenas del rastro .... un sitio de los que creo que más encanto tienen, con su multiculturalidad, su gentío, su mezcla de cacharros, ropa, jare kristnas (o como se diga y escriba), etc, etc, etc ..." ¡gracias Marjorie!


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